Una inusual ola de frío registrada en el sur de Florida, en Estados Unidos, provocó que decenas de iguanas verdes, consideradas una especie invasora en la región, quedaran temporalmente inmóviles debido a las bajas temperaturas.
El fenómeno se ha observado principalmente en zonas como Fort Myers y Sunrise, donde estos reptiles, al ser animales de sangre fría, reducen su actividad cuando el clima desciende drásticamente, lo que puede dejarlos paralizados en árboles, estructuras urbanas o espacios públicos.
Ante esta situación, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida autorizó de manera temporal que la ciudadanía pueda retirarlas sin necesidad de permisos especiales. La medida busca aprovechar la ventana climática para reducir la presencia de esta especie, cuya proliferación ha generado afectaciones en infraestructura urbana, cultivos y ecosistemas locales.
Las autoridades han señalado que la expansión de la iguana verde representa un reto ambiental, ya que compite con especies nativas, deteriora áreas verdes y puede causar daños en sistemas de drenaje, bardas y otras construcciones.
Especialistas indicaron que este tipo de eventos climáticos facilita el control de la población de estos reptiles, debido a que el frío limita su movilidad y capacidad de defensa.
Las autoridades ambientales recordaron a la población actuar con precaución y seguir las recomendaciones oficiales para evitar riesgos durante el manejo de los animales, reiterando que estas acciones forman parte de estrategias para proteger el equilibrio ecológico en la región.

