El Ayuntamiento de Mérida avanza en la construcción del primer biocorredor urbano de la ciudad, proyecto que se desarrolla en el Parque Ecológico del Poniente y que busca fortalecer la conexión entre la población y los espacios naturales, además de impulsar acciones de conservación ambiental.
Este espacio contempla áreas destinadas a la recreación, el esparcimiento y el bienestar emocional, al integrar senderos para caminatas y zonas de convivencia que promueven la interacción con el entorno natural.
El biocorredor incluye elementos como murales, jardines para polinizadores, señalética ambiental y placas informativas orientadas a fomentar el cuidado de los árboles, la flora y la fauna que forman parte del ecosistema urbano de Mérida.
Dentro del proyecto también se implementaron acciones enfocadas en la protección del agua y la biodiversidad, entre ellas la instalación de un jardín de microcuenca, un sistema de monitoreo del humedal del parque y la construcción de un biofiltro para mejorar la calidad del agua en la zona.
La iniciativa se desarrolla mediante un esquema de colaboración entre el Ayuntamiento y diversas organizaciones e instituciones, entre ellas la Cooperación Alemana para el Desarrollo Sustentable (GIZ), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la asociación REVIVE, el Colectivo Tomate, así como empresas del sector privado.
Autoridades municipales señalaron que este tipo de proyectos forman parte de las estrategias para impulsar infraestructura verde dentro de la ciudad, con el objetivo de contribuir a la resiliencia ambiental y al fortalecimiento de espacios públicos sostenibles.

