La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó la iniciativa de reforma constitucional llamada “Pensiones sin privilegios”, que busca limitar las jubilaciones de altos mandos del sector público para que no excedan el 50% del salario del Ejecutivo federal, lo que equivale a aproximadamente 70 mil pesos mensuales si se aprueba. Esta medida pretende reducir las denominadas pensiones millonarias, generar un ahorro estimado de alrededor de 5 mil millones de pesos y destinar esos recursos a programas sociales, enfatizando criterios de austeridad republicana y responsabilidad financiera.
Durante la conferencia en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que renunció a su plaza académica en la UNAM al asumir la Presidencia y que su futura pensión, calculada conforme a su historial de cotizaciones en el ISSSTE, podría rondar los 30 mil pesos mensuales sin beneficios extraordinarios. La reforma no afectaría pensiones ya otorgadas ni derechos laborales previstos en contratos colectivos, y será enviada al Senado para su discusión.

