La alcaldesa Cecilia Patrón Laviada anunció el traslado de una tigresa blanca al Parque Zoológico del Bicentenario Animaya, donde será integrada al felinario “Balam, Balam” como parte de una estrategia científica y responsable para la conservación de especies.
“En Mérida creemos que gobernar va más allá de administrar recursos; es cuidar la vida en todas sus expresiones. Cada decisión que tomamos tiene como eje el bienestar, la responsabilidad ambiental y el respeto por los seres vivos que comparten nuestro territorio”, expresó la presidenta municipal.
La tigresa, nacida en el Parque Zoológico del Centenario, fue criada desde pequeña hasta alcanzar su etapa adulta en óptimas condiciones de salud. Ahora, en Animaya, tendrá la posibilidad de integrarse con un tigre de bengala macho con el objetivo de contribuir a la preservación de la especie bajo estricta supervisión profesional.
El traslado fue realizado por un equipo especializado de veterinarios y personal técnico capacitado, quienes monitorearon en todo momento la respiración, oxigenación y signos vitales del ejemplar para garantizar su seguridad. De acuerdo con colaboradores municipales, el proceso combinó profesionalismo, preparación y un profundo sentido de responsabilidad hacia el bienestar animal.
La estrategia forma parte del fortalecimiento del nuevo felinario “Balam, Balam”, inaugurado en 2025 dentro de Animaya, un espacio moderno dedicado al rescate, rehabilitación y conservación de felinos como jaguares, leones, tigres y ocelotes. El recinto cuenta con ocho áreas diseñadas para asegurar calidad de vida, incluyendo casas de noche, zonas verdes amplias y espacios adecuados para el desarrollo físico y conductual de los ejemplares.
Actualmente, el felinario alberga más de 16 animales, varios de ellos rescatados de situaciones de riesgo, y opera bajo criterios científicos y éticos enfocados en la conservación, educación ambiental y posible reproducción de especies en peligro.
Con estas acciones, Mérida reafirma su liderazgo nacional en bienestar animal a través de sus centros de conservación Animaya y el Centenario, consolidándose como una ciudad que impulsa políticas ambientales responsables y comprometidas con la protección de la fauna silvestre.
Desde el Ayuntamiento se reiteró el llamado a la ciudadanía a visitar estos espacios, informarse y convertirse en aliados de la conservación, recordando que proteger la vida animal es una responsabilidad compartida que garantiza un futuro más sostenible para la ciudad y sus generaciones venideras.

