Las autoridades migratorias de Estados Unidos implementaron medidas de cuarentena y suspendieron de manera temporal los movimientos internos en diversas instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de confirmarse casos de sarampión en centros de detención ubicados en el sur de Texas y el estado de Arizona.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que dos casos de sarampión fueron detectados en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, Texas, tras la notificación realizada por el departamento de salud estatal el pasado sábado. En un comunicado oficial, la dependencia aseguró que todas las personas detenidas en el lugar están recibiendo atención médica adecuada y se encuentran bajo monitoreo constante.
Ante la confirmación de los contagios, el Cuerpo de Servicios Sanitarios del ICE activó de manera inmediata los protocolos de control epidemiológico, ordenando la cuarentena de las personas que pudieron haber estado en contacto con los casos positivos, así como la suspensión total de traslados y movimientos internos dentro de las instalaciones afectadas.
El DHS recordó que estas medidas forman parte de los procedimientos establecidos para evitar la propagación de enfermedades altamente contagiosas en espacios cerrados, como los centros de detención migratoria.
De manera paralela, a finales de enero las autoridades federales también reportaron un caso confirmado de sarampión en una instalación del ICE en Arizona. Posteriormente, el Departamento de Salud Pública de ese estado confirmó que se trata de una infección activa en un migrante de nacionalidad mexicana que se encuentra recluido en el Centro de Detención de Florence, en el condado de Pinal.
Las autoridades sanitarias continúan con la evaluación de posibles contactos y no descartaron la implementación de nuevas medidas preventivas en otros centros de detención, mientras se mantiene la vigilancia epidemiológica para evitar más contagios.

