Yucatán arrancó la Temporada de Anidación de Tortugas Marinas 2026 con una estrategia de protección que abarca 279 kilómetros de litoral, consolidándose como una de las regiones clave para la conservación de estas especies en México.
De acuerdo con autoridades estatales, durante 2025 se registraron más de 11 mil nidos, 1.2 millones de huevos y más de 724 mil crías liberadas, cifras que se buscan superar en el periodo actual, que se extenderá del 1 de abril al 30 de octubre.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, Neyra Concepción Silva Rosado, informó que se opera una red de 12 campamentos distribuidos en la costa yucateca, en coordinación con dependencias federales, organizaciones civiles y centros de investigación.
Estos campamentos permiten la vigilancia y protección en municipios como Celestún, Progreso, Telchac Puerto, San Felipe, Río Lagartos y Tizimín, entre otros puntos estratégicos del litoral.
La estrategia también contempla tres Centros de Protección y Conservación de Tortugas Marinas, además del apoyo de instituciones como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y diversas asociaciones civiles.
Entre las especies que arriban a las costas de Yucatán se encuentran la tortuga carey, la tortuga blanca, la tortuga caguama y la tortuga laúd, todas consideradas en alguna categoría de riesgo según la normativa ambiental.
Autoridades destacaron que el trabajo coordinado entre gobierno, sociedad civil y academia es fundamental para proteger la biodiversidad marino-costera y asegurar la supervivencia de estas especies.
Como parte de las recomendaciones, se exhortó a la población a evitar iluminar las playas, retirar obstáculos en la arena, no circular con vehículos en zonas de anidación y mantener a mascotas alejadas, a fin de no afectar el proceso natural de las tortugas.
El Gobierno del Estado indicó que se mantendrán operativos permanentes de monitoreo y vigilancia durante toda la temporada, con el objetivo de preservar a Yucatán como un hábitat seguro para la reproducción de tortugas marinas.

